Familia

El Tiempo | Frontera Informativa | Bogotá

Las mujeres dedican entre 6 y 23 horas más a la crianza de hijos que los hombres en América Latina.

La desigualdad entre hombres y mujeres en el hogar sigue siendo latente en Colombia. Así lo demuestra el informe de Profamilia ‘El estado de la paternidad en América Latina y el Caribe 2017’, según el cual mientras que las mujeres dedican 33 horas a la semana al trabajo no remunerado en el hogar, los hombres destinan solamente 7.

Las cifras del informe, cuyo objetivo es proporcionar una visión global sobre la contribución de los hombres a la crianza y el cuidado de los niños en la región, son acordes con las del resto de la región, donde el tiempo que las mujeres dedican diariamente al cuidado del hogar y de los niños sigue siendo tres veces mayor al que invierten ellos.

De hecho, el informe evidencia que en ningún país de la región hombres y mujeres asumen una participación igualitaria en el cuidado de los hijos. Así mismo, la región muestra algunas de las mayores diferencias del mundo en cuanto al tiempo que las mujeres dedican, por día, a labores relacionadas con la crianza de los hijos, las cuales superan entre 6 y 23 horas a las que dedican los hombres.

Estos son factores que limitan las oportunidades de las mujeres de acceder a la educación y a los empleos, además de desincentivar su participación política, reducir su poder adquisitivo, hacerlas dependientes del hombre y desalentar la participación del hombre en la vida familiar.

Por otra parte, el informe reveló que el 32,6 por ciento de los niños y niñas menores de 15 años, en Colombia, viven solo con sus madres pero no con el padre, aunque él esté vivo; mientras que el 2,5 por ciento vive solo con la madre porque el padre está muerto. Los datos de Colombia corresponden a la Encuesta Nacional de Demografía y Salud, presentada en diciembre del 2016, y a informes similares de los países de la región.

Estas cifras contrastan con las de los niños que viven solo con sus padres pese a que su mama esté viva (2,7 por ciento) y con el de los niños y niñas viven solo con el padre porque la madre falleció (0,2 por ciento).

Marta Royo, directora ejecutiva de Profamilia, aseguró que “la verdadera equidad de género solo será posible cuando se cierren las brechas entre hombres y mujeres, en relación con la responsabilidad frente al cuidado de los hijos y las labores domésticas.

Y agregó que “el ejercicio de una paternidad activa es un factor determinante para el desarrollo emocional, intelectual y social de niños y niñas”.

De acuerdo con Royo, “delegar las tareas relacionadas con el cuidado a las mujeres es un estereotipo de género que debe ser deconstruido, así como también es necesario el compromiso de los hombres en el cuidado de la salud sexual, la salud reproductiva; en especial, su participación directa en el proceso de anticoncepción.

Padres cuidadores y comprometidos con sus hijos son un factor protector frente a la violencia intrafamiliar ya sea de pareja y contra niños y niñas”, concluyó la experta.

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